Recientemente, el teniente de alcalde
Albert Batlle reconocía en declaraciones públicas que el
Ayuntamiento de Barcelona tiene sobre la mesa una remodelación de lo que se conoce como
Ordenanza de convivencia (OC), un plan que se implementó en el año 2005 y que ahora podría hacer
que algunas multas y sanciones se endurezcan en la ciudad condal.
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