Es un día diferente en todos los aspectos para la Real Sociedad, su gente y, sobre todo, para
Imanol Alguacil, que le tocaba decir adiós a su hogar, a su club. En los prolegómenos del Real-Girona se homenajeó al técnico oriotarra con algún detalle más del que probablemente él querría. Recibió la insignia de oro y brillantes del club de la mano del presidente
Jokin Aperribay y también el cariño y ovación de todo Anoeta como agradecimiento a su gran trabajo durante tantos años.
Seguir leyendo...