El
Barça manifestó más que nunca su extrema fragilidad en su visita al
Buesa Arena de
Vitoria, donde cayó por 110-98 ante un
Baskonia más motivado en su persecución del playoff y claramente con más recursos. La baja de última hora de Tomas
Satoransky (lumbalgia) dejó al equipo azulgrana sin base y a ello hubo que añadir luego la lesión de
Brizuela en el tercer cuarto (sobrecarga de isquiotibiales), dejando al equipo en cuadro... si es que no lo está desde hace meses.
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