La victoria del
Crystal Palace sobre el
Manchester City (1-0), ayer en la final de la
FA Cup, quedó empañada por varias polémicas. Además de las quejas de Pep Guardiola sobre las constantes pérdidas de tiempo del meta del Palace,
Dean Henderson, cada vez que debía sacar de potería, la mayor controversia se produjo cuando el portero tocó el balón con la mano fuera del área para impedir un gol de Erling Haaland.
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