El
Liverpool ha sido campeón de la
Premier League de manera holgada e imponiendo su superioridad de principio a fin. Algo que no ha impedido que durante toda la campaña los aficionados reds sufrieran por el futuro de tres de sus jugadores jugadores:
Van Dijk, Alexander-Arnold y Salah. Todos acababan contrato en junio y desde enero podían negociar con el club que quisieran. El neerlandés y el egipcio ya han estampado su firma para seguir en Anfield, no lo ha hecho así el inglés, que comunicó hace unas semanas su salida del club y fue pitado por la afición.
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