Fernando
Alonso no podía ocultar su sonrisa. Después de dos años en los que
Aston Martin había tenido un enorme y claro problema de desarrollo, yendo de más a menos en las dos últimas campañas, incapaces de evolucionar su coche con su trabajo en la fábrica, vio como el equipo verde empezaba su reacción. El equipo verde empezó con uno elos peores coches del año, con muchas debilidades, y llevó a Imola su primer paquete de evoluciones de la temporada. Y por fin, funcionaron. Alonso pasó de sufrir por entrar en Q2 en las anteriores carreras, a ser 5º en la clasificación de Imola, algo impensable pocos días antes.
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