La
WNBA está al rojo vivo y lista para encender las canchas a partir de este viernes. Tras un 2024 transformador que disparó su popularidad, la liga se prepara para una nueva temporada precedida por una pretemporada de auténtica locura, marcada por un carrusel de traspasos sensacionales y fichajes que han reconfigurado el mapa de poder. En el centro del huracán, las
New York Liberty buscan la hazaña de un segundo título consecutivo, una proeza nada sencilla en este nuevo y convulso panorama.
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