Las aerolíneas de bajo coste se han convertido en una de las opciones más populares para viajar por Europa, especialmente entre los jóvenes. Sin embargo, su modelo de negocio suele esconder una larga lista de condiciones que, a menudo, rozan el límite de lo razonable. Una de estas prácticas ha sido denunciada por la usuaria de TikTok @zaidavelo , una joven española que actualmente está de Erasmus en Cracovia. En uno de los vídeos más recientes de su cuenta, la estudiante ha explicado como fue tratada por Ryanair cuando estaba a punto de embarcar en un vuelo desde Polonia a Croacia, que al final no pudo coger. En el vídeo, la joven asegura que, aunque su mochila cumplía con las medidas reglamentarias de equipaje de mano —como demuestra con una foto colocándola en el medidor metálico del aeropuerto—, un trabajador de Ryanair le impidió embarcar. El motivo: una ligera curvatura en la parte frontal de la mochila que sobresalía unos centímetros. Pese a que intentó razonar con el empleado y demostrar que el equipaje entraba perfectamente en el medidor, la discusión se alargó mientras se formaba una cola detrás de ella. Finalmente, y para evitar perder el vuelo, aceptó pagar una penalización equivalente a 60 euros. Sin embargo, el problema no terminó ahí. Al no disponer de la tarjeta de crédito física, la joven se ofreció a introducir ella misma los datos desde la foto digital que llevaba en el móvil. El trabajador, sin embargo, se negó a esta opción y le pidió que le entregara el móvil con la imagen para poder teclear él los datos. Ante esta petición, la joven se negó por motivos de seguridad , alegando que no confiaba en facilitar información sensible a un desconocido. Lejos de buscar una alternativa, el trabajador se molestó y tomó la decisión de cancelar su tarjeta de embarque en ese mismo instante. En el vídeo, la joven relata que se quedó en estado de shock, sin entender muy bien qué estaba pasando. Mientras sus compañeras de piso ya estaban a bordo del avión, ella las llamó por teléfono buscando una solución. Le sugirieron incluso que llorara si hacía falta para ablandar al trabajador, pero nada funcionó. La decisión ya estaba tomada. El vídeo ha generado un intenso debate en redes sociales, donde muchos usuarios se han solidarizado con la joven y han criticado duramente a la aerolínea por su rigidez. Muchos, aconsejan a la usuaria que denuncie, que probablemente recuperará el dinero. Otros, aseguran que debería haber llamado a la policía en el momento de los hechos, que seguramente se hubiera solucionado allí mismo. «Como exazafata de Ryanair te doy un consejo: cualquier cosa que te pase llama a la policía y que te digan que te deniegan la entrada delante de ellos, a ver si se atreven«, »los vuelos de Ryanair son más baratos porque pagas con tu salud mental« o »Ryanair es una mierda, dos viajes, dos malas experiencias, nunca más vuelvo a viajar con ellos«, son algunas de las respuestas más destacadas.