Con el
Sánchez Pizjuán convertido en un polvorín al principio, todo acabó en fiesta después del sufrimiento. El
Sevilla casi amarró la salvación con un triunfo agónico y un final loco que se prolongó hasta el minuto 113 con tángana incluida. Un jugador que hace meses estaba en la liga universitaria estadounidense y que llegó al club para el segundo filial en
Tercera RFEF,
García Pascual, fue el protagonista con el gol que aleja los fantasmas del descenso, aunque para que sea matemático tendrá que perder este miércoles el
Leganés en
Villarreal.
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