Hay veces en las que ni hacer todo bien basta.
Paulo Gazzaniga fue uno de los mejores del
Girona –MVP del partido hasta que encajó–, pero no pudo evitar que el equipo se quedara sin premio ante el
Villarreal. Una vez más, el argentino respondió con nota bajo palos, con intervenciones de mérito que mantuvieron a los catalanes dentro del partido. Cuando parecía que todo se cerraba con un punto valioso,
Eyong apareció para firmar una derrota cruel.
Seguir leyendo...