El Atlético de Madrid 4-0 Real Sociedad no es solo un marcador escandaloso: es una sentencia a las aspiraciones europeas de un equipo que, cuando más lo necesitaba, dejó de competir como tal. En apenas 45 minutos,
Alexander Sorloth destrozó a una defensa desbordada, blanda y desorganizada, aprovechando cada error y cada desconexión. Cuatro goles del delantero noruego en una primera mitad de pesadilla que retrata no solo la falta de atención, sino también la falta de compromiso colectivo.
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