El
Bayern Múnich, que certificó su título de campeón de la presente
Bundesliga hace una semana, lo celebró este sábado junto a su afición en e
l Allianz Arena logrando el triunfo frente al
Gladbach (2-0). Los dos goles del encuentro los firmaron
Harry Kane y
Michael Olise, pero el protagonista del día fue un
Thomas Müller que por última vez vistió la camiseta del Bayern como local. Como no podía ser de otra manera, el atacante alemán de 35 años, que ha acumulado a lo largo de su carrera nada más y nada menos que 750 partidos con el
Bayern, fue homenajeado por la grada, tanto en los prolegómenos del duelo, con mosaico incluido en uno de los fondos del
Allianz Arena, como cuando fue sustituido en el minuto 84 de partido.
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