El lobo olía la sangre con su depredador más temible ausente y cazó la oportunidad para lamerse las heridas. Los
Minnesota Timberwolves devoraron a los unos Golden State Warriors indefensos sin
Stephen Curry (117-93) para empatar la serie de Semifinales de Conferencia (1-1) en una noche con susto. Con Julius Randle como lobo más feroz -24 puntos, 7 rebotes y 11 asistencias-, el lobezno
Anthony Edwards se retiró a vestuarios en lo que parecía un esguince de tobillo en el segundo cuarto pero volvió tras el descanso más fresco que una rosa.
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