Gobierno de Donald Trump impondría pena de muerte para inmigrantes que ingresaron a EEUU desde México
Los cinco inmigrantes sobrevivientes del naufragio en San Diego el 5 de mayo podrían enfrentar la pena de muerte a solicitud de la administración de Donald Trump. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, utilizó sus redes sociales para recordar que “el Congreso autorizó la pena capital cuando el tráfico de personas resulta en una muerte”.
De acuerdo con el Departamento de Seguridad, la embarcación con destino a las costas de California transportaba al menos 16 indocumentados. El navío, sobrecargada y sin condiciones de seguridad, volcó mientras intentaba llegar ilegalmente desde México a territorio estadounidense.
Kristi Noem solicita pena de muerte para inmigrantes que ingresaron a California
Kristi Noem expresó su respaldo a aplicar la pena de muerte contra los dos ciudadanos de origen mexicano (Julio César Zúñiga Luna y Jesús Juan Rodríguez Leyva), acusados de ser los cabecillas del ingreso ilegal a EE.UU. La gobernadora escribió en su cuenta de X: "Insto al Fiscal General a que procese a los sospechosos con todo el rigor que permite la ley". La declaración se difundió rápidamente y desató diversas reacciones en el entorno político de Estados Unidos.
Oficiales de la Patrulla Fronteriza, al mando de Noem, lograron localizar a ocho de los nueve migrantes desaparecidos de la embarcación, con la excepción de un menor de 10 años. "Sus muertes no solo eran evitables, sino que también fueron resultado directo de la codicia e indiferencia de los contrabandistas que los explotaron", retiró la secretaria General, con la finalidad de que se castigue a los responsables.
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¿Qué ocurrió en el naufragio de inmigrantes en San Diego?
El pasado lunes 5 de mayo, una embarcación naufragó frente a las costas de San Diego, ciudad de California, dejando un saldo de tres personas muertas y varios sobrevivientes, todos inmigrantes que buscaban ingresar ilegalmente a Estados Unidos desde México. De acuerdo con los informes oficiales, el bote estaba sobrecargado y no contaba con las condiciones mínimas para navegar en mar abierto.
Las autoridades estadounidenses, incluyendo la Patrulla Fronteriza y el Departamento de Justicia, llevaron a cabo una operación conjunta que resultó en la detención de dos personas, entre ellas los dos ciudadanos mexicanos acusados de liderar la travesía. Según la investigación preliminar, el grupo había organizado el cruce ilegal con el objetivo de introducir a los migrantes por la ruta del Pacífico, una de las más peligrosas debido a las condiciones marítimas y a la vigilancia reforzada en la frontera terrestre.