La crisis de la que el
Sevilla trata de salir, cuando ya
Joaquín Caparrós ha dirigido tres partidos del equipo en la Liga, también tiene mucho que ver con el bajón que ha experimentado su mejor jugador,
Dodi Lukébakio. El belga, autor de 11 goles y el máximo artillero del equipo hispalense, suma 8 jornadas sin ver puerta y su sequía es un problema para un equipo que desde el inicio de la temporada se ha destapado con un grave problema de falta de gol. Ante el empate frente al
Rayo Vallecano en
Madrid fue su último gol, hace ya dos meses.
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