Después de su espectacular trayectoria en la
Champions League (quedó segundo en la fase liga) y tras eliminar a
Benfica en octavos de final y al
Borussia Dortmund en cuartos, el
Barça no quiere quedarse a las puertas de la final, fijada para el sábado 31 de mayo en
Múnich. Tras el 3-3 de la ida de semifinales el pasado miércoles en Montjuïc, el
Giuseppe Meazza dictará esta noche cuál es el primer finalista, pero en el
Barça solo piensan en lograr un triunfo que les permita volver a disputar un título de
Champions diez años después del logrado en Berlín en 2015 ante la Juventus (3-1).
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