Así será el Cónclave 2025: quién elegirá al próximo Papa y qué nombres lideran entre los posibles sucesores
El cónclave es uno de los eventos más solemnes e importantes de la Iglesia Católica. Ante la vacante del trono pontificio, ya sea por fallecimiento o renuncia del Papa, los cardenales del mundo se reúnen en la Ciudad del Vaticano para elegir a su sucesor. Este proceso es seguido con atención por millones de fieles y medios de comunicación, y genera gran expectativa respecto a quién será el próximo líder espiritual de los católicos.
El procedimiento se lleva a cabo en estricto secreto dentro de la Capilla Sixtina. Participan únicamente los cardenales electores, aquellos que no han cumplido aún los 80 años. Actualmente, hay 136 cardenales con derecho a voto, aunque ese número puede variar dependiendo de la fecha exacta en que se convoque el cónclave y la edad de los purpurados.
¿Quiénes son los cardenales que votan en el cónclave?
En el cónclave de 2025 participarán 133 cardenales electores menores de 80 años, provenientes de 71 países, lo que lo convierte en el más diverso geográficamente en la historia de la Iglesia Católica. Originalmente eran 135 los purpurados con derecho a voto, pero dos de ellos se comunicaron al Vaticano que no asistirán por razones de salud. Para que un nuevo Papa sea elegido se requiere una mayoría de dos tercios, lo que equivale a 89 votos si el número se mantiene en 133 electores.
Los países con mayor representación en el cónclave son Italia (17), Estados Unidos (10) y Brasil (7). Les siguen Francia y España (5 cada uno), mientras que Argentina, Canadá, India, Polonia y Portugal tienen 4 cardenales cada uno. Esta composición refleja no solo la presencia histórica de Europa en la Iglesia, sino también el creciente peso de América, Asia y África en la elección del sucesor de Francisco.
Por regiones, la distribución completa de los 135 cardenales con derecho original a voto es la siguiente, según las estadísticas oficiales del Vaticano: Europa: 53 (52 con la ausencia de un español), Asia y Medio Oriente: 23, África: 18 (17 con la ausencia de un keniano), Sudamérica: 17, Norteamérica: 16 (10 estadounidenses, 4 canadienses y 2 mexicanos), Centroamérica: 4 y Oceanía: 4 (uno por Australia, Nueva Zelanda, Papúa Nueva Guinea y Tonga).
Principales candidatos a ser Papa: ¿Quiénes son los “papables”?
En cada cónclave se populariza el término “papable”, que designa a aquellos cardenales con mayor proyección o posibilidades de ser elegidos. Aunque el Espíritu Santo es considerado por los creyentes como el verdadero guía de la elección, en la práctica influyen las alianzas internas, el perfil teológico y las prioridades pastorales del momento.
Entre los nombres más mencionados como posibles sucesores de Francisco destacan:
- Luis Antonio Tagle (Filipinas): De 67 años, es pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización. Tiene una imagen cercana, un discurso inclusivo y una sólida trayectoria pastoral en Asia. Su elección sería un signo claro de apertura a la Iglesia en el sur global.
- Pietro Parolin (Italia): Con 70 años, es el actual secretario de Estado y uno de los hombres más poderosos del Vaticano. Diplomático, moderado y con amplia experiencia interna, representa una opción de continuidad con la Curia romana.
- Peter Turkson (Ghana): De 76 años, es uno de los cardenales africanos más visibles. Con experiencia en justicia social y medioambiente, su nombre suena desde hace varios cónclaves como una posibilidad para liderar la Iglesia desde África.
- Robert Sarah (Guinea): Aunque tiene 79 años y está próximo a perder su derecho a voto, es una figura muy influyente en los sectores conservadores. Su elección sería interpretada como un giro hacia una Iglesia más tradicional.
- Jean-Claude Hollerich (Luxemburgo): Jesuita y presidente de la Comisión de Conferencias Episcopales de la Unión Europea. Cercano al Papa Francisco, se ha pronunciado a favor de una Iglesia más abierta y sinodal.
- Christoph Schönborn (Austria): De perfil teológico fuerte, fue uno de los redactores del Catecismo de la Iglesia Católica. Su nombre suena entre quienes apuestan por un equilibrio doctrinal sin rupturas.
La elección del nuevo Papa no solo responde a cuestiones internas de fe, sino también a desafíos geopolíticos. Temas como la migración, el cambio climático, los abusos sexuales dentro de la Iglesia, la pérdida de fieles en Europa y América Latina, y la expansión del cristianismo en África y Asia, son claves en esta decisión.