Aunque barruntaba que acudía a una comida de despedida por su jubilación, el inspector Roberto Hidalgo García no pudo ocultar su emoción cuando la semana pasada entró al restaurante de Alicante donde más de cien policías nacionales, familiares y amigos le esperaban para rendirle un merecido homenaje con motivo de su jubilación al cumplir los 65 años.