Toni Kroos no había hablado hasta ayer de la controvertida jugada del
España-Alemania de cuartos de final de la
Eurocopa en la que
Marc Cucurella tocó el balón con la mano sin que el colegiado señalara penalti, lo que provocó un alud de enojo en el país anfitrión.
Incluso hubo una estéril campaña para que se repitiera el partido. Seguir leyendo...