Fruta de oro: ayuda a reducir el cansancio, la fatiga y es un potente reparador para el crecimiento muscular.
Quienes están en el mundo de la buena alimentación y en la búsqueda del bienestar físico encuentran importante la necesidad de ganar músculos más definidos y fuertes. Ante esto, los batidos de proteínas suelen ser la opción preferida para acelerar los resultados durante el entrenamiento físico.
A pesar de su popularidad, algunos especialistas muestran preocupación porque estas bebidas, diseñadas para aumentar la masa muscular, también podrían contribuir al aumento de la grasa corporal.
Más allá de los batidos de proteínas, existe un fruto seco que no solo es delicioso, sino que también es efectivo para alcanzar estos objetivos: el maní.
¿Cuántos maníes deberíamos comer a la semana?
Siguiendo el consejo popular de "poco, pero bueno", desde la Asociación Americana del Corazón sugieren que los adultos deben consumir entre 3 y 7 porciones de maní a la semana. Cada porción debe pesar entre 20 y 30 gramos sin cáscara.
Estos frutos secos pueden disfrutarse como snacks antes de entrenar o como parte del desayuno, según las preferencias individuales. También son ideales como acompañamiento en ensaladas después del ejercicio, proporcionando una recarga de energía oportuna.
Propiedades nutricionales
El maní, aunque botánicamente clasificado como una legumbre, es comúnmente considerado un fruto seco, debido a la forma en que se consume. Tanto expertos como consumidores coinciden en que es un alimento altamente nutritivo.
Los beneficios que tiene el maní
¿De que formas se puede comer maní?
El maní ofrece una flexibilidad culinaria impresionante, ya que puede disfrutarse crudo, tostado, hervido, frito, en forma de polvo o convertido en manteca.
Consumirlo con su piel delgada similar al papel es beneficioso nutricionalmente, ya que esta parte contiene una gran cantidad de antioxidantes y fitoquímicos.