Feliz reaparición de Carla Otero en su vuelta a los ruedos tras el gravísimo percance del verano pasado en El Casar, cuando sufrió una cornada de tres trayectorias en el muslo derecho que le acabó provocando dos trombos con riesgo real de amputación de una pierna. Este domingo, 292 días después, Otero hizo el paseíllo en la feria chica de Trillo, donde se lidió una corrida mixta con cuatro toros de Los Ronceles y dos novillos de José Vázquez para Jesús Enrique Colombo, Víctor Hernández y la propia novillera afincada en Valdeaveruelo. Los tres fueron despedidos a hombros por la puerta grande a cortar un total de nueve orejas: cuatro Colombo, tres Hernández y dos Otero (una a cada novillo) de quien Mundotoro ha escrito que elaboró «dos faenas de mucha verdad y disposición en las que consiguió hacer el toreo ligado y dejando también naturales de calidad».