El recuerdo de otros petroleros accidentados próximos a las costas gallegas, muy especialmente el Prestige, hace mirar sucesos como este con especial temor. Pero en este caso, según el Gobierno, los gallegos pueden respirar tranquilos. El delegado del Gobierno en la Comunidad, José Miñones, ha asegurado este jueves que el buque petrolero Greta K, incendiado ante la costa de Oporto, está «controlado» aunque sigue haciendo «seguimiento» . Al preguntársele por este asunto en una atención a los medios, Miñones fue más allá y llegó a ofrecer «la garantía» de que el petrolero «no va a afectar» a la costa gallega en «cualquiera de las circunstancias que sucedan». La embarcación se encontraba este jueves a la espera de la decisión de la entidad que certifica los buques para saber si puede ser remolcado a puerto sin riesgo de vertidos. El delegado del Gobierno en Galicia añadió, según recogió Europa Press, que Protección Civil no ha dejado de hacer un «seguimiento» de este petrolero. Y, «por el momento», la información de la que disponen es que el buque, «que está en aguas de Portugal», «está controlado». Protección Civil, aseguró Miñones, no lo perderá de vista. «Vamos a seguir pidiendo la documentación necesaria a Portugal para conocer cómo se pueda desarrollar y tener la garantía de que no va a afectar a nuestras costas cualquiera de las circunstancias que sucedan« , insistió Miñones a la prensa. En parecidos términos se manifestó el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda. Aseguró a la prensa que siguen en contacto con las autoridades portuguesas por «evidentísimas razones» de «proximidad», «posibles afectaciones» y «solidaridad, Igual que los portugueses siempre nos la ofrecieron. Hay un »contacto permanente«, añadió el presidente gallego. Noticias Relacionadas estandar No Así es por dentro Poseidón, el último narcosubmarino encontrado en Galicia Jesús Hierro reportaje No Cuatro mil millas de viaje narcosubmarino Jesús Hierro «Nos dicen que en este momento la situación está controlada y que no precisan los medios de salvamento y apoyo que les fueron ofrecidos desde el primer momento. Si fueran necesarios, nos lo harían saber e inmediatamente los pondríamos a su disposición«, explicó Rueda a la prensa. El buque Greta K se encuentra a unos 20 kilómetros de la costa portuguesa, frente al puerto de Leixões, siendo asistido por los remolcadores del puerto , un bote salvavidas y un buque de la Policía Marítima. Si el remolque hasta tierra no se materializa, el buque deberá aguantar en alta mar, según señaló ayer en una atención a los periodistas el capitán Silva Rocha.