Crítica de 'Un paseo con Madeleine': Vida, vejez y taxímetro
Dany Boon
, ese actor de comedia que aquí procura medir sus gansadas, y una mujer anciana que se traslada de su casa a una residencia y que encuentra en la veterana Line Renaud (casi 95 años) la mejor actriz para incorporarle gracia, chispa, verdad y ese componente de sentimiento para hacer el viaje cercano e interesante.
El director y guionista Christian Carion construye su argumento y su puesta en escena de modo sencillo (aceptando como sencillo el tráfico y la filmación por las calles de París), mediante la relación entre los dos personajes y las pequeñas y grandes conversaciones que tienen, con sus confidencias, problemas y pleitos.
En ese sentido,
‘Un paseo con Madeleine’
resulta lúcido y entrañable, pues el acercamiento y el intercambio sin gritos entre dos personas, aunque sea en el interior de un taxi, siempre es de agradecer, que diría Tamames. Son frecuentes los momentos de humor suave y también lo son los más intensos y expresivos, especialmente por la fuerza e ironía del personaje de la anciana; incluso hay una bajada en tromba al drama por una de esas revelaciones entre ambos, lo cual le permite a la película ponerse de puntillas ante el peligro de quedarse parada en un semáforo o entre el tráfico.
Valoración de ABCPlay
Oti Rodríguez Marchante
La mezcla de amargo y dulce le otorga a ‘la carrera’ profundidad, igual que las reflexiones sobre la vida, el amor, la vejez y la aceptación de los golpes recibidos y ocasionados. Las interpretaciones son muy apropiadas, en especial la de Line Renaud, que es casi milagrosa, y ni siquiera se hace incómodo lo predecible y húmedo del desenlace.