Antonio Gómez Expósito es catedrático del departamento de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Sevilla y uno de los mayores expertos andaluces en energía eléctrica, cuestión sobre la que ha escrito numerosos libros y artículos científicos. -Un grupo de investigación de la Facultad de Física de la Universidad de Sevilla lidera un ambicioso estudio internacional sobre la fusión nuclear. Dicen que sería la energía más barata de crear y que seria casi infinita. -EL ITER tiene un proyecto para 2032 pero es algo todavía experimental y está muy lejos de la industria. A la fusión le quedaban cincuenta años cuando yo estudiaba la carrera. Recuerdo que mi profesor ya me hablaba de eso. -Tenemos muy buenos investigadores en Andalucía. ¿Cuál es el nivel de la ciencia andaluza, en su opinión? -Somos la décima potencia mundial en publicaciones de artículos pero en España no vemos un Nobel desde hace un siglo. En las cosas muy importantes no tenemos masa crítica. Por ejemplo, en baterías. Los chinos y los norteamericanos nos llevan mucha ventaja. Hay buenos grupos de investigación en electrónica de potencia y sistemas eléctricos, y hemos creado varias spin-off importantes, de convertidores o sistemas de control para plantas renovables. Estamos hablando ahora de abrir una planta de baterías en Extremadura cuando en China tienen muchísimas ya. Y las grandes tecnológicas (Google o Amazon) son americanas y las baterías y semiconductores son de Taiwan, China o Corea. En todo vamos tarde. No sé si en hidrógeno llegaremos a tiempo. -¿Cómo podemos fomentar nuestra industria tecnológica? En Estados Unidos ponen aranceles a las baterías y las placas fotovoltaicas chinas. En Europa, no. No protegemos a nuestra industria. No sólo en el campo de la energía sino también en otros campos como el agropecuario, como se ha visto con el grano de Ucrania, que se ha mostrado fundamental para nuestra ganadería.