Djokovic, consecuencias de una obstinación
El serbio ha visto en Melbourne cómo se le escapaba sin haber podido siquiera pelear por ella, su primera oportunidad para convertirse en el tenista con más títulos de Grand Slam en su palmarés, dejando atrás a otros dos gigantes de este deporte como Roger Federer y Rafa Nadal. La oportunidad que además se presentaba como más asequible, pues en su carrera ha demostrado que le da muy bien el torneo australiano, con nada menos que nueve trofeos en su poder.
Pero puede que no sea la única opción que se le escapa entre los dedos, pues este mismo lunes se ha confirmado que tendrá muy complicado participar en el torneo de Roland Garros, una vez que Francia ha decidido descartar la diferenciación de requisitos para disputar competiciones en suelo galo según fueran de carácter nacional o internacional. Y con el US Open la situación es muy similar. Tan solo el torneo de Wimbledon parece propicio para que Djokovic pueda participar sin tener la pauta completa de la vacuna contra el coronavirus, pues todavía no ha indicado cómo serán sus normas sanitarias.
Estas son las consecuencias que la obstinación del serbio contra la vacunación pueden acarrear en su carrera deportiva:
Sin el Grand Slam 21: El serbio no podrá alcanzar, por ahora, la cifra de diez títulos en Australia ni, claro, lograr el Grand Slam 21. Es su empeño desde hace años, superar en número de ‘grandes’ a Nadal y a Federer, pero solo el español tiene ahora esa opción. El suizo sigue de baja.
En peligro el número 1: En Melbourne, Djokovic ha ganado nueve veces, pero al no defender corona este año se le restarán los 2.000 del pasado. Permite a Medvedev, al que le separan 2.080 puntos, poder arrebatarle el número 1 si gana en tierras australianas.
Tres años de castigo: Además de la deportación, el serbio se enfrenta a un castigo de tres años sin pisar tierras australianas. Sin embargo, el primer ministro australiano, Scott Morrison, ha dejado la puerta abierta para que no se ejecute esa sanción de tres años y el serbio pueda volver a su Grand Slam favorito en 2023. Podrá hacerlo a través de una invitación por «circunstancias imperiosas para los intereses de Australia».
Francia cambia de opinión: El gobierno galo cambió de parecer y finalmente no habrá excepciones en los requisitos sanitarios para los torneos internacionales. Su Parlamento ha aprobado un proyecto de ley que impondrá un certificado de vacunación para muchas actividades de la vida social, incluida la asistencia a espectáculos deportivos.
Wimbledon, en duda: Hay más dudas con el torneo inglés, pues el Reino Unido todavía no ha indicado cómo serán sus normas anticoronavirus.
Sin vacuna, sin US Open: Estados Unidos sí tiene una política estricta y no se le permitirá entrar en el país sin vacuna. No jugaría la gira de pista dura de marzo ni el último Grand Slam del año, que ha ganado en tres ocasiones.