El Madrid se da un festín en el último baile de Campazzo
El Real Madrid aguantaba con el argentino en el banco, rozando los dobles dígitos de diferencia, y las grandes jugadas caían para los dos bandos, con mates tras penetración, como el de Garuba, que celebró con superioridad para luego recibir un tremendo tapón bajo el aro catalán. Pese que a Campazzo le costó entonarse, su segunda fue de escándalo, un resumen de su etapa en Madrid.
De Facundo se echará de menos su equipación ajustada y sus medias altas, su estilo clásico en definitiva, como su baloncesto, que alardea de talento puro y no de físico. Los números en el deporte no siempre reflejan la realidad del deporte, pero cuando alguien ha ganado dos Euroligas, tres Ligas, dos Copas y cuatro Supercopas con su equipo, la cosa ya canta. Parece que le irá bien en la NBA, porque desembarcará en un equipo ágil e inconformista, como él, y que tiene por estrella a un jugador como Nikola Jokic, nada arquetípico el serbio, lento y bonachón pero con una visión espacial y una facilidad para la anotación poco habituales.
En Madrid, no hubo merecida ovación por os tiempos que corren, pero se llorará su marcha, porque alguien tan vistoso e implicado no se olvida y las despedidas siempre fueron difíciles.