Todo lo que nos «están pasando»
Parafraseando a Rubén Darío, cuando un español pisa Sevilla no va sino vuelve. Aunque sean dieciocho horas. Como si las agujas del reloj dependieran de las olas en una ciudad costera, en Sevilla el tiempo se mueve por inercia. Se ensancha. Y eso que llovía. Pero los minutos duran más, los segundos te dejan pasar y las horas esperan a que tú acabes. Mi única obligación es visitar a Emilio Vara en Casa Moreno. Allí se detiene la prisa y los versos encajan sílaba a sílaba en cada sorbo. Porque a Emilio le da la gana y lo hace así. Читать дальше...