Nunca había pasado Carlos Alcaraz a las semifinales del Abierto de Australia y rompe su techo de cuartos con un excelso partido que controló de principio a fin, instalado en un nivel superior. Tenístico, mental, en el cuadro. Un primer set, de palomitas, zambombazos, trucos, magia, puntazos, es lo que le dura Alex de Miñaur , al que no le alcanza para nada más ante el Alcaraz que fluye, vuela, se eleva impulsado por una confianza y una solvencia que asusta a todos sus rivales. En semifinales tras un 7-5... Читать дальше...