«Este año en Europa y el que viene campeón», cantaba Cornellà tras el pitido final. El Espanyol sufrió para ganar a un Sevilla ultravertical y superior durante casi todo el partido. El conjunto hispalense las tuvo de todas las maneras para hacer mella, pero se topó siempre con Dmitrovic. La angustia con la que los pericos aguantaron el ciclón hace que este triunfo se sienta como una confirmación, que otorga licencia a su gente para soñar, tal vez, con lo que dice el coro: Europa. Se ve desde agosto que este equipo es otro... Читать дальше...