Piden la cuenta, se van y cuando el camarero va a recoger no da crédito a lo que ve
Con la llegada del buen tiempo y los días más largos, cada vez son más las personas que se animan a salir a la calle para disfrutar de una comida, una cena o simplemente para tomar algo en alguna terraza o bar. Y claro, para quienes están detrás de la barra o sirviendo mesas, eso significa que los turnos se alargan y el trabajo se vuelve un poco más intenso de lo normal.