La democracia son elecciones, pero también leyes, mecanismos de control, códigos institucionales, hechos compartidos, usos consolidados. Esa delicada trama de formalidades es lo que separa un régimen liberal avanzado de una satrapía de palmerales con urnas puestas de vez en cuando. Se trata de la letra pequeña de una carta fundacional redactada, a través de sus representantes, por el sujeto soberano: un contrato llamado Constitución cuyas cláusulas rigen siempre y para todos, de arriba abajo, porque definen la organización... Читать дальше...