Por la zona mixta del estadio de Kaliningrado, y después de un partido nefasto ante Marruecos, los jugadores de la selección fueron los primeros en ponerse ante las cámaras y reconocer el estrépito. Asumieron que el nivel está lejísimos de lo que se espera de ellos, que así es casi imposible ganar un Mundial y que toca dar un paso al frente para no hacer las maletas. También se recalcó que el equipo sigue vivo y que se clasificó como primero del Grupo B, una evidencia, pero quedan las formas, esa fragilidad defensiva exhibida... Читать дальше...