Los candidatos a presidir RTVE borraron miles de tuits tras conocer su posible nombramiento
En estos tiempos que corren, en los que los mensajes antiguos en Twitter se convierten en arma para hacer oposición, el periodista ha optado por blanquear su imagen en dicha red social y prácticamente empezar de cero pese a llevar en Twitter más de 10 años.
Herramientas como SocialBlade permiten conocer el historial en Twitter
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SocialBlade
Por su parte, Ana Pardo de Vera, directora del diario Público, también borró miles de mensajes de su perfil de Twitter, en concreto, 21.251. La periodista asegura que Pablo Iglesias la llamó el lunes pasado para anunciarle que «el presidente Sánchez y él habían alcanzado un acuerdo para que los nombramientos de RTVE dependieran de Podemos». También explica que el líder de la formación morada le ofreció presidir la corporación de manera provisional, una opción que ahora se presenta poco probable.
El caso de Màxim Huerta
Es el signo de los tiempos. Hoy en día existen numerosas herramientas para rastrear el pasado de casi cualquier persona. Sin ir más lejos, en el actual Gobierno han padecido a los sabuesos de internet Màxim Huerta y el propio Pedro Sánchez. A menudo, mensajes anteriores a ocupar cargos de responsabilidad, salen a flote con una intencionalidad humorística o crítica.
Los tuits «canallas» de Pedro Sánchez (incitando a «ser malos») o las críticas a Hacienda de Màxim Huerta son algunos de los más socorridos. Nada se escapa al ojo crítico de internet y, quizá por eso, Andrés Gil prefirió empezar prácticamente de cero en la red del pajarito a la vista del puesto para el que ha sido nominado.
Se desconoce el contenido exacto de los 13.885 mensajes eliminados por Andrés Gil, pero parece evidente que no ha discriminado mucho. Hace unos días, el ex ministro de Cultura Màxim Huerta decidió borrar su cuenta para no seguir expuesto al sanedrín de Twitter, donde sus mensajes antiguos se habían convertido en una munición perfecta para chistes y críticas profesionales.