Así deben de viajar los niños en el coche
Las normas del Reglamento General de Circulación en su artículo 117 son claras. Los menores de edad, de estatura igual o inferior a 135 cm, deben utilizar un sistema de retención infantil (SRI) homologado y debidamente adaptado a su talla y peso, además de que deberán ir en los asientos traseros del vehículo tanto en la circulación por vías urbanas como interurbanas.
No obstante, existen algunas excepciones. Cuando el vehículo no tenga asientos traseros, cuando no sea posible instalar en dichos asientos todos los sistemas de retención infantil o incluso cuando los asientos traseros estén ocupado por otros menores que presenten las mismas características, estos tendrían que recurrir al asiento delantero.
En caso de que alguna de estas situaciones tuviera lugar, los menores podrían ocupar el asiento delantero siempre que dispongan también de un sistema de retención adecuado a su peso y talla. Eso sí, cuando se coloque una silla infantil en el asiento del copiloto (siempre en sentido inverso a la marcha) si el vehículo dispone de «airbag» frontal, habrá que desconectarlo.
En relación a esto, la Fundación Mapfre, tras varios estudios sobre la instalación de SRI, llegó a la conclusión de que mientras que los asientos infantiles que miran hacia delante previenen (en el mejor de los casos) el 75% de las lesiones, los que miran hacia atrás llegan a evitar el 95%.
Finalmente, es importante instalar los sistemas de retención infantil en el vehículo siempre de acuerdo con las instrucciones que haya facilitado el fabricante, en las que se indicarán de qué forma y en qué tipo de vehículos se pueden utilizar de forma correcta y segura.