La Fundación Soros se retira de Hungría
Sus responsables han dejado claro que su marcha es una consecuencia directa de la estrategia del primer ministro húngaro, Viktor Orbán.
Orbán ha convertido a Soros y a algunas ONG en sus mayores enemigos, hasta el punto de que en septiembre de 2017 lanzó una "consulta nacional" sobre lo que denomina el "plan Soros", un supuesto complot del millonario estadounidense de origen húngaro para introducir en Europa a un millón de refugiados cada año.
De hecho, la campaña electoral para las legislativas del pasado 8 de abril estuvo marcada por los mensajes del Gobierno -alarmistas según la oposición- que aseguraba que si el Fidesz -el partido de Orbán- no ganaba las elecciones "el país se llenaría de refugiados". Tras su victoria, el propio Orbán dijo que pondría en marcha una ley para asegurar la transparencia en la financiación exterior de fundaciones que se denomina oficialmente "Stop Soros".
George Soros, una de las primeras fortunas mundiales, aventaja a todos los magnates en aportación a causas ideológicas, con frecuencia vinculadas a la difusión del aborto y los derechos homosexuales. Aunque se proclama ateo, el multimillonario norteamericano da cuantiosos fondos a asociaciones humanitarias y "católicas" de nombre, que en la práctica defienden propuestas contrarias a la visión cristiana de la sociedad.