Viaje a Amer, el pueblo de Puigdemont, convertido en «santuario independentista»
Once de la mañana. En Amer (Gerona), los vecinos pasean por la calle ultimando las compras de última hora para pasar la Nochebuena junto a sus familias, aunque como comprobamos un rato más tarde, ni en un de los pueblos más independentistas de Cataluña, donde nació Carles Puigdemont, consiguen reunirse todos en Navidad por culpa de las diferencias políticas.
En este pequeño pueblo de poco más de 2.200 habitantes, hay pocos elementos de atracción turística: la ermita de Santa Brígida y un surtidor de agua picante, constituyen algunos de los pocos reclamos qué tiene este municipio de la comarca de la Selva, al límite con la Garrotxa. Tampoco tiene muchas tiendas: un par de panaderías, un pequeño supermercado, una mercería, tres bares, un pub cerrado a esta hora de la mañana y una pastelería, situada en el número 6 de la calle Sant Miquel, una de las que dan a la Plaça de la Vila, y donde más vecinos y turistas entran a comprar.