Garuba, Lyles y sin plan B
Hay pocos jugadores en la plantilla del Real Madrid tan diferentes como Usman Garuba y Trey Lyles. El canterano es un torrente de intensidad; el estadounidense es la calma personificada. En ambos recae el andamiaje del juego interior del Madrid en la Final Four por las bajas de Edy Tavares y Alex Len.
Si hay algo que no hace ninguna gracia a Scariolo son los factores incontrolables. Y después de llevar una temporada planificada al milímetro se ha encontrado en las últimas semanas con dos bajas que lo condicionan todo. Sin Tavares se pierde un factor diferencial, único en Europa. Sin Len se pierde un parche que disimulaba la baja del caboverdiano. Así que «no tenemos una visión completa de lo que puede funcionar y lo que no. Estamos experimentando, probando cosas durante la semana y reaccionando a los imprevistos que se han producido», apuntaba Scariolo en Valdebebas. Esa probatura tuvo unos primeros tests ante el Hapoel, pero claro, ahí todavía estaba Len. Y ahora tampoco está el ucraniano de 2,14. «Detrás de Usman no hay un plan B. Él era un plan B y ejercía de jugador de rotación de Tavares. Ahora es el plan A y no tenemos red. Hay muy pocos jugadores con la capacidad de competir de Usman cuando está en modo máximo de concentración y energía, pero antes era un elemento de ruptura desde el banquillo que podía cambiar los partidos. Ahora tiene una responsabilidad superior y no tiene que hacer cosas diferentes sino que debe hacer lo que sabe durante una cantidad de minutos superior a la habitual. El nivel de desafío es alto. Estoy esperanzado y a la vez curioso de ver cómo reacciona», apunta el técnico sin disimular su inquietud.
Garuba respondió con nota en la eliminatoria ante el Hapoel. Respondió al desafío que significaba Dan Oturu y lo adornó con unas estadísticas notables (10,2 puntos y 5 rebotes)... pero ahí también estaba Len. «Con las lesiones tengo que asumir un rol más protagonista. Tengo que dar un paso más, pero no sólo yo, todo el equipo», asegura el canterano. El otro interior que le queda al Madrid es Lyles, que tampoco es de pegarse demasiado por dentro. «No hay mucho donde fantasear. Es sota, caballo y rey», suelta Scariolo. El estadounidense se siente «capaz de jugar ahí. Soy capaz de aguantar ante jugadores más grandes, ya lo he hecho en años anteriores, así que me siento muy cómodo». Otra cosa es que esa versión hasta ahora ni se ha visto ni ha hecho falta. «Me recuerda un poco a la Final Four de 2023, que no teníamos ni a Deck ni a Poirier y Yabusele estaba sancionado. Eso nos hizo más fuertes, nos hizo juntarnos y fuimos con todo lo que teníamos», apunta Mario Hezonja.
El partido ante el Valencia será el sexto que mida a ambos esta temporada. Los «taronja» se impusieron en la final de la Supercopa y en el partido de la Euroliga en el Roig Arena. El Madrid ganó los dos de la Liga Endesa, en casa en la Euroliga y la trepidante semifinal de Copa. Las bajas de los hombres grandes quizá no se antojen tan vitales ante el Valencia como pudiera ser en una hipotética final ante el Olympiacos.