Una de las maneras de acceder a las zonas de bajas emisiones por parte de los conductores de vehículos con distintivo medioambiental B –o sin él– es, casi obligatoriamente, entrando en un estacionamiento cubierto que se encuentre dentro de la limitación del área protegida. Sin embargo, en Málaga esto ya se ha convertido en una excepción. El Ayuntamiento ha comenzado a restringir el acceso a este tipo de vehículos a su zona de Protección del Centro Histórico, incluso aunque acudan al parking de Plaza de la Arriola, situado en plena ZBE. Así lo ha puesto de manifiesto la compañía propietaria del estacionamiento, Ágora Inversiones, que ha interpuesto un recurso contencioso administrativo contra el consistorio contra la Ordenanza de Movilidad, alegando que limitar el acceso a ese recinto compromete sus ingresos, dado que estiman que más de la mitad de los coches que entran a él tienen la etiqueta restringida. Por su parte, el Ayuntamiento defiende que prevalece el interés general en la implementación de un modelo de movilidad sostenible, esencial para garantizar la salud y seguridad de la zona, frente a las preocupaciones económicas de un particular, y el tribunal falló a favor de ellos, denegando la medida cautelar de la compañía. «La decisión», alegan, «se considera necesaria para asegurar un entorno más respetuoso con el medio ambiente y un modelo de movilidad ordenado en la ciudad». Sin embargo, desde Ágora señalan que esto sienta un precedente para el resto de municipios que cuentan con limitaciones de acceso a los vehículos sin distintivo medioambiental en el que podrán imponerles multas en vez de permitir su entrada si cumplen los requisitos necesarios, como aparcar en un estacionamiento. Esta noticia llega días después de que un conductor madrileño tenga que pagar 35.400 euros en multas por acceder a las Zonas de Bajas Emisiones. En total, recibió 177 notificaciones por su entrada reiterada, cada una por un importe de 200 euros. Asimismo, hay más conductores que, tras acceder a esta zona restringida durante muchos días seguidos, están recibiendo ahora, varios meses después, una media de 10 notificaciones cada día, lo que impide la rectificación de la conducta y hace inviable el pago bonificado de las mismas, al no disponer de ese dinero, provocando que algunos afectados se tengan que hipotecar para afrontar este tipo de pagos. Las notificaciones de denuncias por acceder a la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) de vehículos sin etiqueta han aumentado en más del 10% en Legálitas sobre el total de denuncias impuestas por el Ayuntamiento de Madrid en los tres últimos meses. De hecho, respecto al mismo tipo de denuncias notificadas durante 2024, han crecido un 50%. El objetivo fundamental de las ZBE es reducir la contaminación atmosférica en las ciudades, especialmente las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) y partículas en suspensión (PM), que son perjudiciales para la salud humana.